por favor sea breve, compilación de relatos sin ningun principio ni ningun final, historias sin para que, caminos desandados, en definitiva y siempre; violetas insoportables en banquetas.
viernes, 23 de diciembre de 2011
En el recuento de los daños
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Habría que decir
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Rabia
Rabia que viene desde el lugar más pequeño, desde un lugar seco y oscuro que no sabíamos que teníamos pero que habita en nosotros y que nos rebasa lentamente. Rabia que es un grito muy profundo que nos muerde y lacera, que palpita y corroe.
Rabia de algún tipo de animal salvaje en cuenta regresiva. Rabia de vivir en plena guerra, de ser solo cuerpos; cuerpos que dan igual vivos que muertos, cuerpos cadáveres, cuerpos que son solo cifras, cuerpos esperando a aparecer en alguna fosa, en una de tantas listas de desaparecidos.
Rabia de saber que nos van amputando las vidas como si fuesen frutos verdes que se cortan antes de tiempo y después se aplastan contra el piso. Rabia de ver nuestra libertad asfixiada lentamente a manos de la violencia y la vileza. Rabia de saber que nos robaron nuestro futuro y nos fuimos quedando huérfanos de esperanzas.
Rabia de saber que no estamos todos. Rabia de saber que nos faltan los desplazados, los presos políticos, los desaparecidos, los asesinados. Rabia de sentir su esencia convertirse en eterno vacio, en algún tipo de hambre insaciable que no se puede curar de ninguna forma.
Rabia de saber que todas esas ausencias son frutos arrancados del árbol de la vida. Rabia de saber que todas esas heridas son también nuestras heridas. Rabia de sabernos amputados, asustados, emputados.
Rabia de no saber si será posible que pasen cuarenta y ocho horas sin matarnos entre nosotros mismos en este país. Rabia de no atreverse a hacer las cosas de forma diferente. Rabia de atreverse a hacerlo y ser atacado.
Rabia como vocación, como marcapasos. Rabia como remedio único contra la apatía, contra el miedo, contra el dolor. Rabia porque a nosotros la vida nos entra ya a través de la herida. Rabia porque el miedo paraliza. Rabia porque la rabia se organiza. Rabia porque todas estas muertes sean también frutos.
jueves, 6 de octubre de 2011
Los sueños buenos y los sueños malos
jueves, 29 de septiembre de 2011
Ciclos.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
¿A donde van los desaparecidos? 30 años venciendo a la muerte
Este documental yo quisiera dedicarselo a doña Mari, a Nepomuseno y a todos los padres y madres de desaparecidos que vimos en la caravana. Pero sobretodo y porque soy bien egoísta, me lo dedico a mi misma, para que cuando sea grande sea como las Madres.
martes, 27 de septiembre de 2011
Los profesores
a preguntas que no venían al caso
cómo se suman números complejos
hay o no hay arañas en la luna
cómo murió la familia del zar
¿es posible cantar con la boca cerrada?
quién le pintó bigotes a la Gioconda
cómo se llaman los habitantes de Jerusalén
hay o no hay oxígeno en el aire
cuántos son los apóstoles de Cristo
cuál es el significado de la palabra consueta
cuáles fueron las palabras que dijo Cristo en la cruz
quién es el autor de Madame Bovary
dónde escribió Cervantes el Quijote
cómo mató David al gigante Goliat
etimología de la palabra filosofía
cuál es la capital de Venezuela
cuándo llegaron los españoles a Chile
Nadie dirá que nuestros maestros
eran unas enciclopedias rodantes
exactamente todo lo contrario:
unos modestos profesores primarios
o secundarios no recuerdo muy bien
—eso sí que de bastón y levita
como que estamos a comienzos de siglo—
no tenían para qué molestarse
en molestarnos de esa manera
salvo por razones inconfesables:
a qué tanta manía pedagógica
¡tanta crueldad en el vacío más negro!
Dentadura del tigre
nombre científico de la golondrina
de cuántas partes consta una misa solemne
cuál es la fórmula del anhídrido sulfúrico
cómo se suman fracciones de distinto denominador
estómago de los rumiantes
árbol genealógico de Felipe II
Maestros Cantores de Nuremberg
Evangelio según san Mateo
nombre cinco poetas finlandeses
etimología de la palabra etimología
Ley de la gravitación universal
a qué familia pertenece la vaca
cómo se llaman las alas de los insectos
a qué familia pertenece el ornitorrinco
mínimo común múltiplo entre dos y tres
hay o no hay tinieblas en la luz
origen del sistema solar
aparato respiratorio de los anfibios
órganos exclusivos de los peces
sistema periódico de los elementos
autor de Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis
en qué consiste el fenómeno llamado es-pe-jis-mo
cuánto demoraría un tren en llegar a la luna
cómo se dice pizarrón en francés
subraye las palabras terminadas en consonante
La verdad de las cosas
es que nosotros nos sentábamos en la diferencia
quién iba a molestarse con esas preguntas
en el mejor de los casos apenas nos hacían temblar
únicamente un malo de la cabeza
la verdadera verdad de las cosas
es que nosotros éramos gente de acción
a nuestros ojos el mundo se reducía
al tamaño de una pelota de fútbol
y patearla era nuestro delirio
nuestra razón de ser adolescentes
hubo campeonatos que se prolongaron hasta la noche
todavía me veo persiguiendo
la pelota invisible en la oscuridad
había que ser búho o murciélago
para no chocar con los muros de adobe
ése era nuestro mundo
las preguntas de nuestros profesores
pasaban gloriosamente por nuestras orejas
como agua por espalda de pato
sin perturbar la calma del universo:
partes constitutivas de la flor
a qué familia pertenece la comadreja
método de preparación del ozono
testamento político de Balmaceda
sorpresa de Cancha Rayada
por dónde entró el ejército libertador
insectos nocivos a la agricultura
cómo comienza el Poema del Cid
dibuje una garrucha diferencial
y determine la condición de equilibrio
El amable lector comprenderá
que se nos pedía más de lo justo
más de lo que estrictamente necesario:
¿determinar la altura de una nube?
¿calcular el volumen de la pirámide?
¿demostrar que raíz de dos es un número irracional?
¿aprender de memoria las Coplas de Jorge Manrique?
déjense de pamplinas con nosotros
hoy tenemos que dirimir un campeonato
pero llegaban las pruebas escritas
y a continuación las pruebas orales
(en unas de fregar cayó Caldera)
con una regularidad digna de mejor causa:
teoría electromagnética de la luz
en qué se distingue el trovador del juglar
¿es correcto decir se venden huevos?
¿sabe lo que es un pozo artesiano?
clasifique los pájaros de Chile
asesinato de Manuel Rodríguez
independencia de la Guayana Francesa
Simón Bolívar héroe o antihéroe
discurso de abdicación de O'Higgins
ustedes están más colgados que una ampolleta
Los profesores tenían razón:
en verdad en verdad
el cerebro se nos escapaba por las narices
—había que ver cómo nos castañeteaban los dientes—
a qué se deben los colores del arcoiris
hemisferios de Magdeburgo
nombre científico de la golondrina
metamorfosis de la rana
qué entiende Kant por imperativo categórico
cómo se convierten pesos chilenos a libras esterlinas
quién introdujo en Chile el colibrí
por qué no cae la Torre de Pisa
por qué no se vienen abajo los jardines flotantes de Babilonia
¿por qué no cae la luna a la tierra?
departamentos de la provincia de Ñuble
cómo se trisecta un ángulo recto
cuántos y cuáles son los poliedros regulares
éste no tiene la menor idea de nada
Hubiera preferido que me tragara la tierra
a contestar esas preguntas descabelladas
sobre todo después de los discursos moralizantes
a que nos sometían impajaritablemente día por medio
¿saben ustedes cuánto cuesta al estado
cada ciudadano chileno
desde el momento que sale de la universidad?
¡un millón de pesos de seis peniques!
Un millón de pesos de seis peniques
y seguían apuntándonos con el dedo:
cómo se explica la paradoja hidrostática
cómo se reproducen los helechos
enuméreme los volcanes de Chile
cuál es el río más largo del mundo
cómo se reproducen los elefantes
inventor de la máquina de coser
inventor de los globos aerostáticos
ustedes están más colgados que una ampolleta
van a tener que irse para la casa
y volver con sus apoderados
a conversar con el Rector del Establecimiento
Y mientras tanto la Primera Guerra Mundial
Y mientras tanto la Segunda Guerra Mundial
La adolescencia al fondo del patio
La juventud debajo de la mesa
La madurez que no se conoció
La vejez
con sus alas de insecto.
domingo, 25 de septiembre de 2011
¿La esperanza corre al sur? Parte dos par
¿Solo Veracruz es bello?
COATZACOALCOS
Era la recta final de la caravana y llegamos a Veracruz. No fue una llegada agradable. Llegamos a Coatzacoalcos tras varias horas de un viaje intenso, sumamente tenso y fuimos recibidos con un ambiente igual de tenso y sobrio.
Estábamos en nuestro camión en medio del primer debate serio que habíamos podido mantener sobre los rumbos de la caravana, y con el cual se esperaba poder responder más tarde en una plenaria con el resto de los camiones, algunos conceptos básicos como que entendíamos por paz, justicia y dignidad, y como podemos detener la guerra. Sin embargo, el debate fue interrumpido cuando uno de los chicos del camión recibió una llamada desde Tenosique.
Una comitiva que viajaba con el fray Tomás Gonzalez de la Parroquia de Tenosique había sido detenido frente a la Universidad de Tabasco, se encontraban rodeados por elementos de la policía municipal, estatal, federal y militares que querían detenerlos sin dar explicación alguna. Más tarde alegarían que se trataban de asuntos de “seguridad nacional”
En ese momento unas diez personas del camión empezaron a hacer llamadas entre los diferentes camiones y diferentes contactos de todo el país. Pudimos ver entonces a los medios libres en acción y en pocos minutos, difundir la noticia a toda la caravana, a diferentes instancias de derechos humanos nacionales e internacionales, de forma que al cabo de poco tiempo, miembros de la caravana ya estaban hablando directamente con la secretaría de gobernación para que explicara los sucesos. La noche anterior, cuando hablaban de las amenazas de muerte que tenia fray Tomás habíamos gritado “no estás solo”, esa tarde el movimiento estaba demostrando que era cierto, que no era puro discurso, que de verdad estábamos creando redes para ya no estar tan solos.
Así entramos a Coatzacoalcos, marchando por el centro con el temor de saber que fray Tomas y sus acompañantes seguían rodeados por militares, marchando con el temor de la gente que nos pidió que no gritáramos la consigna de “la migra, los zetas, al pueblo se respeta”. Así llegamos al lugar donde se realizo el evento.
Y si en Morelia, en la primera caravana, Doña Mari, la señora de Pajacuarán que perdió a cuatro hijos por desaparición forzada nos hizo llorar con sus testimonios y su llanto, ese día María nos hizo llorar con su discurso. Y es que si algo hemos podido ver en esta caravana, es como ha madurado el discurso de muchas de las víctimas: María ha dejado de llorar en los escenarios y ahora habla de las problemáticas de raíz, Doña Mari no habla solo de sus hijos, ahora habla de los hijos de todos.
En este caso habló de los ninis, y dijo que para ella los ninis son los militares, los diputados, los policías, los gobernadores, el presidente, que ni gobiernan ni tienen voluntad, que ni protegen ni dejan vivir, que ni trabajan ni dejan trabajar. Habló de los jóvenes y dijo que los jóvenes no son ninis, que ella veía en nosotros a puros sisis, sicilios, que si luchan y si quieren cambiar el país. También llamó a los criminales que se llevaron a sus hijos y al resto de criminales que estaban acabando con el país a que se pararan enfrente para que les regalara la dignidad que les hacía falta. Era otra Doña Mari, mas fuerte y más firme que nunca, que había logrado transformar el yo en nosotros y viceversa, dándonos un ejemplo de dignidad.
Después hubo globos de cantolla y son jarocho. Por fin empezábamos a liberar todo el estrés que llevábamos dentro cuando se hizo un llamado urgente para que nos retiráramos inmediatamente y en bola. Preguntamos entre nosotros y descubrimos que había agentes de la migra y de la policía tomando fotos en medio del baile y tratando de llevarse a los migrantes. Tuvimos que irnos en una gran marea, pegaditos todos, formando una valla humana alrededor de los migrantes hasta dejarlos en su camión y más tarde para llevarlos al albergue.
Llegamos llenos de rabia al albergue, que era una escuela a la que llamamos la ratonera. Era un edificio como de cuatro pisos, con una sola entrada y pasillos estrechos. El calor era sofocante y las emociones estaban muy tensas. Se convocó a una reunión de emergencia para hablar sobre la seguridad y ahí estábamos todos, como sardinas en la azotea del peor lugar para estar en caso de una emergencia y con el peor humor para pensar con claridad. Se nos informó de la situación del fray Tomás y de un evento que sucedió en la carretera camino a Coatzacoalcos, en el cual se detectó una amenaza para la comitiva de Sicilia por lo cual se activo un dispositivo de seguridad de sus guardias. También se informó del intento de allanamiento de la casa de Álvarez Icaza.
Hasta cierto punto resultaba increíble darse cuenta de que lo que estaba sucediendo era real, que de verdad estábamos en esa azotea debatiendo temas de seguridad, con los ánimos muy agitados a punto de empezar a perder la cabeza, que de verdad estábamos planteando guardias nocturnas para pasar la noche, que de verdad teníamos que caminar y esconder a los migrantes para que no se los llevara la policía al menor descuido, que de verdad recibimos una llamada informándonos de la detención de fray Tomás por causas de seguridad nacional. Y en medio de todo ese caos ya no tuvimos la plenaria, pero las preguntas seguían retumbando en nuestra cabeza, ¿Qué es la paz? ¿Qué es la justicia? ¿Qué es la dignidad? ¿Cómo podemos pasar del dolor a la lucha, del yo al nosotros, de lo puntual a las redes sin perdernos en el sistema, en el discurso, en la abstracción? ¿Cómo vamos a parar la guerra? Hemos dicho que necesitamos urgentemente refundar este país, y que no podemos hacerlo solos, que necesitamos ayuda, que necesitamos a todos, ¿pero cómo?
XALAPA
Llegamos a una Xalapa irreconocible, una ciudad que en los últimos meses se ha convertido en un nido de la violencia y la impunidad, especialmente por parte del ejército, la marina y los zetas. Recientemente ha habido eventos de reclutamiento y desaparición forzada de chicos y chicas de secundaria y existen amenazas de bomba y atentados en todas las escuelas. Por eso cuando llegamos, no llegamos solos. Fuimos acompañados casi desde Coatzacoalcos por miembros de la COCOP, quienes hicieron un plantón en la carretera y no nos dejaron avanzar hasta subir y dar unas palabras de apoyo a cada camión de la caravana.
Ellos se sumaron en más camiones a la caravana y nos acompañaron hasta la entrada de Xalapa donde ya nos esperaba un gran grupo de gente. Curiosamente, a pesar de la situación de violencia y el miedo que existe en el lugar, el ambiente era totalmente distinto al de Coatzacoalcos, aquí se respiraba un aire festivo y la gente nos recibía agradecida de que estuviéramos ahí.
Fue la marcha muy grande y muy animada, marchamos estudiantes, padres de familia, maestros, defensores de los derechos humanos, campesinos y migrantes. La gente gritaba consignas principalmente por los desaparecidos y contra los zetas. Luego hubo un momento en el que todas las voces retumbaron a lo largo de las calles del centro cantando “únete, pueblo, únete”.
Y se unió tanta gente que cuando llegamos a la plaza, la gente no cabía. Estaba repleta de gente, y era un mar de pancartas con las fotografías de los desaparecidos de Xalapa y del resto del país. Sobretodo, resaltaba la fotografía de una misma chica, como de secundaria, que había desaparecido recientemente y que la gente llevaba en pancartas, mantas y camisas.
Hubo acusaciones de diferentes madres que perdieron a sus hijos o los vieron desaparecer, y al escuchar los discursos se notaba la diferencia contrastante entre las personas que hablaban por primera vez, y la gente que se unió al movimiento desde la caravana a Juárez o la que viajo a lo largo de toda esta caravana. Y es que las personas que hablaban por primera vez, por lo regular solían ser sumamente detallados en los eventos de la desaparición o asesinato de sus familiares, así como en los procesos de denuncia e impunidad que vivieron después; mientras que las personas que llevan más tiempo en este proceso de terapia colectiva, suelen hacer reflexiones mas allá de sus propias vivencias, y hacen cuestionamientos sobre las causas de fondo y posibles soluciones más allá de castigo a los que cometieron los crímenes.

También se mencionó la criminalización de las personas y la represión contra los tuiteros detenidos recientemente por informar a través de esa red social. Después hubo un acto de los jóvenes con los nombres de diferentes muertos y desaparecidos que se recolectaron en esta caravana, quienes fueron cayendo uno a uno al ritmo del tambor. La cereza del pastel fue un toquín de los aguas aguas, en el cual perdimos la cabeza en el slam.
A la mañana siguiente hubo una conferencia de prensa en la que se expusieron los datos preliminares recopilados por la comisión de documentación. Hasta ese momento se tenían contabilizadas 221 denuncias a lo largo de la caravana al sur, 78% de ellas relacionadas con eventos cometidos en el estado de Guerrero. El resto habían sido cometidas en los estados de Chiapas, Veracruz, Oaxaca, Tabasco, Tamaulipas, Durango, Nuevo León, DF y el Estado de México. Se trataban de denuncias de desaparición forzada, homicidio, secuestro, tortura, violaciones sexuales, desplazamiento forzado, extorsión, amenazas y detención infundada.
Después tuvimos la última reunión familiar con todos los miembros de la caravana. Fue algo muy bizarro, en el que se dijeron muchas cosas y se hablo un poco de los aprendizajes de esta caravana. En ese sentido hablamos un poco de los roces que tuvimos a lo largo de estos diez días de viaje, pero también se mencionó que quizá la lección más importante que aprendimos de los diferentes tipos de violencia y de las diferentes resistencias, es que solo el pueblo defiende y protege al pueblo; que necesitamos defendernos saliendo a las calles y creando redes. Otras cosas más se dijeron, entre ellas se remarco el caso de Wirikuta, y se dijo que tocar ese lugar es realizar un acto imperdonable, de un crimen no solo contra la nación wirarika, ni contra la humanidad, sino un crimen contra todo el cosmos.
Y no sé qué paso en medio de todas las cosas que se decían y la piel que se nos desnudo por todo lo visto a lo largo del viaje, que entramos en una euforia ridícula y empezamos a gritar y a aplaudir durante cinco minutos seguidos, y cada que por fin empezaba a calmarse la situación alguien decía algo que nos hacia seguir gritando y volver a aplaudir. Simplemente no podíamos detenernos. Ni siquiera en el camión pudimos aplacar esa euforia y viajamos cantando y bailando todo el camino. Se cantaron canciones de todos los representantes del camión: de Argentina, Francia, Brasil, Honduras y de los diferentes estados del país.sábado, 24 de septiembre de 2011
¿La esperanza corre al sur? Parte 31231098083
Fuimos recibidos por un gran grupo de gente que nos esperaba desde las tres de la tarde. Marchamos del CEDEM a la Catedral en una larga procesión. De pronto se soltó la lluvia, un aguacero increíble que nos reanimó a todos y nos puso a brincar “todos somos mojados” y el tradicional “el que no brinque es migra”. Llegamos empapados al templete de la catedral. La gente estaba esperando en los arcos y parada bajo la lluvia. Ahí unas organizaciones nos dieron la bienvenida y dieron un grito alternativo mientras el sonido del grito oficial competía contra nosotros. Pero no importaba, ni la lluvia, ni el sonido, era un evento histórico en la ciudad que después de mucho tiempo lograba reunir a casi todas las organizaciones sociales de la región.

Totalmente empapados marchamos de vuelta al teatro de la ciudad. Y algo tenía esa lluvia que nos llenaba de euforia, y la gente se asomaba desde los bares, cafes y las casas y se nos iba sumando. Mientras, el grito de “los acuerdos de San Andrés son ahora y no después” recorrió el centro de la ciudad a lo largo de toda la marcha.En el teatro se realizó un encuentro de diferentes organizaciones, principalmente varias religiosas y de derechos humanos. Hablo primero Sicilia con el poema de “mi tribu”:
…Tal vez pertenecemos a la tribu de los que no tienen tribu; o a la tribu de las ovejas negras. Pero si hemos de pertenecer a una tribu, que sea una tribu grande, una tribu fuerte, unatribu donde nada ni nadie quede fuera de la tribu, donde todos, todo y siempre tengan su justo lugar…
Tras eso se realizó un antigrito que consistió en cinco minutos de silencio por este país fracturado. Después de eso se hizo énfasis en la importancia de saber que el movimiento no es Sicilia, que el movimiento somos todos, y en la importancia de visibilizar el movimiento, ver a la gente detrás, a las señoras que pasaron la noche cocinando tamales para nuestro desayuno, en el perdón que se pidió en Guatemala, en las ideas que hay detrás. Hablaron entonces representantes de diferentes congregaciones eclesiásticas. Uno de ellos convocó a la resistencia civil desde la fe e invitó a un ayuno de una semana por la paz la próxima semana. También habló una representante de los presos del Amate. El evento se extendió hasta las dos de la mañana, hora en que se decidió suspender en atención a todos los empapados ahí presentes.
ACTEAL
De Acteal se sabe lo que dijo la comisión que estuvo ahí. Por razones logísticas solo podían ir cien personas, por lo que cada camión debía designar a 5 representantes. En el caso de nuestro camión fueron seis personas; dos de Oaxaca, dos del Frente en Defensa de Wirikuta y dos del MAES. Ellos fueron nuestros representantes y nuestros ojos.
Llegaron a la una de la mañana y fueron recibidos con banda musical y con todos los niños de la comunidad que los esperaban con globos. Toda la comunidad los estaba esperando para realizar una celebración que duró toda la noche.Primero hubo un coro de los niños y una representación de la matanza. Después hubo una ceremonia en la que se encendieron 49 velas por los asesinados en esa masacre. Entonces se dio “el otro grito”, que fue un grito por la vida, por la justicia y la paz. Dicen los que estuvieron ahí que todo el evento fue una fiesta una verdadera celebración a la vida, que se entendía perfectamente cuando leyeron el poema de Benedetti, ¿Por qué cantamos?
“Cantamos por el niño y porque todo
y porque algún futuro y porque el pueblo
cantamos porque los sobrevivientes
y nuestros muertos quieren que cantemos
Cantamos porque llueve sobre el surco
y somos militantes de la vida
y porque no podemos ni queremos
dejar que la canción se haga ceniza”
La lección y el mensaje que se llevó la gente que fue a Acteal es que no se olvida ni se perdona, pero precisamente por esa razón la vida sigue adelante, más que en un minuto de silencio, en toda una vida de lucha; una lucha por la dignidad, por la justicia, por la paz, por el esclarecimiento de la verdad sobre esa matanza, y por la memoria.
PALENQUE

VILLAHERMOSA
Llegamos al Palacio Municipal donde había mucha gente, principalmente grupos de vendedores ambulantes, comunidades indígenas de todo el estado y estudiantes. Ahí hubo un evento en el cual se clausuraron las instalaciones del Palacio debido a la gran corrupción que hay en el municipio.

viernes, 23 de septiembre de 2011
¿La esperanza corre al sur? Parte 2

Fue en Ixtepec en donde las historias de los migrantes se visibilizaron y de pronto todo eso que ya sabíamos sobre la migración dejo de ser una simple historia y empezó a cobrar rostros y voces. A partir de ahí todo fue un poco diferente. Tenía que ser diferente porque visitamos la casa de migrantes del padre Solalinde en ese pequeño lugar. Tenía que ser diferente porque vimos las vías del tren, por donde pasa la “bestia” que cruza todo el país. Caminamos algunos de los senderos, las calles y los caminos que ellos caminan por la noche y bajo la lluvia cuando vienen bajando del tren. Tenía que ser diferente después de escuchar de primera mano las historias de violaciones, torturas y maltratos que reciben los migrantes por parte de los policías y la migra. A partir de entonces la inquietud, la necesidad de saber cuál es el sentido de todo esto, el cuestionamiento de los estados nación, de las fronteras y la vergüenza por las atrocidades cometidas a nombre del gobierno mexicano contra los compañeros con los que estábamos comiendo.
CIUDAD HIDALGO-PASO FRONTERIZO

En la frontera del rio Suchiate hemos cruzado el puente internacional que nos conecta (¿o nos separa?) con Guatemala. Hemos caminado al otro lado, al sur, a nuestra patria madre verdadera. Cruzamos para pedir perdón a nuestros hermanos. Cruzamos para pedir perdón no solo por las atrocidades cometidas por nuestras autoridades, sino por no haber sabido levantar nuestra voz a tiempo, por no haber sabido defenderlos como es propio.
Hemos caminado juntos, víctimas de la guerra, migrantes, estudiantes, defensores de los derechos humanos; hermanos mexicanos, hondureños, guatemaltecos, argentinos, salvadoreños, brasileños. Hemos cruzado los puestos de control de migración, hemos cruzado el largo rio que nos separa entre gritos de “abajo las fronteras, América latina es una patria entera”, y” la migra, los zetas, al pueblo se respeta.” Hemos cruzado con la dignidad que los migrantes que han cruzado innumerables veces este mismo tramo a escondidas y con miedo, merecen. Hemos cruzado con la alegría y la emoción de poder cruzar sin miedo, de poder gritar, y bailar “el que no brinque es migra” y de poder señalar “asesinos, asesinos, asesinos” a los puestos de control migrante, con la gracia de ver a Yayo el mimo deteniendo a las patrullas para pedirles sus papeles y ver la cara de confusión de los policías. Hemos caminado y nos hemos encontrado a la mitad del puente con la comitiva que venía desde Guatemala. Hemos escuchado algunos testimonios y hemos pedido perdón.
Después regresamos a Ciudad Hidalgo, y en pleno festejo de la anexión de Chiapas a México, hemos hecho las innumerables denuncias de un presente indigno de ser festejado. Al final el síndico quiso callar el evento, pero la plaza entera empezó a corear hasta que dejaron escuchar todos los testimonios.
¿La esperanza corre al sur? Parte 1
Empezar a nombrar las cosas para que el horror o el error del horror no tengan la última palabra. Nombrar las cosas para explicarlas a sí mismas, para que el eco deje de rebotar inútilmente entre estas cuatro paredes del silencio. Tratar de comprender u poco más. Nombrar para empezar a escuchar al otro. Nombrar para provocar respuestas. Nombrar para volver a ser humanos. Nombrar para poner al lenguaje en un estado de emergencia, para poder vivir lo no vivido a través de una apertura del dialogo, provocar a través de la palabra la posibilidad de un nuevo choque que nos obligue a pensar lo no pensado para escribir un futuro distinto desde el presente.
En la Caravana a Juárez recorrimos lo que se ha llamado la cartografía del horror a través de un viaje por un territorio devastado por la violencia. Pero para entender la situación del país no basta con conocer la realidad del Norte, era necesario viajar también al sur para tener la fotografía completa. Así, en un recorrido maratónico recorrimos 3000 km en diez días, a través de los estados de Morelos, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Veracruz y Puebla. Aquí una memoria de los hechos que más me impresionaron.
¿ACAPULCO DORADO?
Nos recibió un Acapulco devastado por la violencia, donde las clases se han suspendido en muchas escuelas, donde los niños ya no pueden estar en la sala ni en ningún lugar de la casa que tenga ventanas con el exterior por el temor de que en cualquier momento una balacera azote el lugar. Nos recibió una gran multitud de estudiantes, maestros y trabajadores del área turística hartos de la situación de su ciudad.
Durante el mitin se realizó un emplazamiento de la gente ahí reunida al gobernador para solucionar la violencia y a entablar un dialogo con la población para buscar una solución, y se convocó a nuevas marchas en caso de que no se realizará dicho dialogo.
También habló una representante de la Policía Comunitaria de la Montaña de Guerrero, dando a conocer sus experiencias de resistencia y reducción de la violencia a partir de la creación de ese grupo comunitario para la protección de las comunidades de la región. En su discurso, la Policía Comunitaria convocó a los presentes en el mitin a recordar y asumir que solo el pueblo defiende y protege al pueblo.
En ese mismo mitin tuvimos nuestra primera aproximación al trabajo del equipo de documentación de casos de la caravana. Ese equipo se encargaba de recopilar los testimonios y las denuncias de víctimas de la violencia, contactándolas con diferentes grupos de apoyo jurídico o psicológico dentro de sus comunidades.
Era un trabajo difícil y sumamente desgarrador, que exigía el suficiente carácter para mantenerse entero mientras escuchabas las historias más escabrosas y las personas que daban el testimonio se echaban a llorar y en ocasiones se lanzaban a tus brazos. A mí me bastó enfrentarme al reto de registrar un caso para saber que no estaba preparada para ese trabajo.
Después del mitin conocimos a un grupo de chicas en huelga de hambre para entrar a la universidad. Llevaban 31 días sin comer y nadie les hacia el menor caso. Habían pasado todo ese tiempo viviendo en el kiosko del parque, solas ante la amenaza de los policías y demás criminales de la zona. Las chicas nos platicaron que habían sido inspiradas por los chicos del Movimiento de Aspirantes Excluidos de la Educación Superior de la zona metropolitana (MAES) y que por eso habían decidido exigir su derecho y ponerse en huelga de hambre. Tanto el Movimiento por la Paz como el MAES, exigieron al gobierno de Guerrero que aceptara a esas jóvenes en la Universidad para que pudieran estar donde debían de estar.

(Foto de Fernando Colin Roque)
OAXACA REBELDE
Empezamos el día con una ceremonia de curación para las víctimas en Monte Albán. Subimos caminando hasta llegar a la explanada del lugar. Ahí realizamos dos círculos, el primero que era el de las víctimas y se encontraba alrededor de un altar, y el segundo que era de todas las demás personas alrededor del primer círculo, conteniendo y respaldando a las víctimas.
Un grupo de sacerdotisas realizaron humaciones con copal a las víctimas y después todos hicimos los saludos a los cinco puntos cardinales: Oriente, norte, poniente, sur y centro. Al norte blanco, para que nos brinde la temperatura que necesitamos para ser fuertes; al poniente rojo donde descansa la noche, para que la oscuridad y los sueños nos iluminen el camino; al sur amarillo, donde viven los pueblos indígenas del sur, hacia donde corre la esperanza; al centro para llenar de todo lo que nos brindan los demás puntos a todas las victimas para que se levanten.
Después caminamos en circulo hacia la izquierda, para recoger el miedo, el dolor, la rabia, la impotencia, la tristeza y toda la oscuridad que llevamos dentro; luego un giro y empezamos a caminar esta vez hacia la derecha, para transformar todo eso en fortaleza, tranquilidad, sabiduría, para construir en ese momento y desde Monte Albán un nuevo país que nos incluya a todos con paz, justicia y dignidad. Terminamos la ceremonia con la comunión a través de los alimentos sagrados; la tortilla, la miel y el mezcal.

El resto del día lo pasamos en la Universidad discutiendo en mesas de trabajo temáticas de Pueblos indígenas y resistencia, Desapariciones forzadas y violencia, represión a movimientos sociales, la prensa y la libertad de expresión, y propuestas ante la violencia. Cada mesa de trabajo redacto un documento que se leyó al finalizar el día.
Yo participe en la mesa de Pueblos Indígenas y comunidades en resistencia donde se realizaron las siguientes denuncias:
· Políticas agrícolas como Maíz para todos y Maíz Oaxaca Mágico, que atentan contra las técnicas tradicionales de cultivo, limitando el área de cultivo para campesinos en beneficio de grandes productores.
· Pueblos Unidos por el Agua: 12 pueblos de los Valles Centrales de Oaxaca que sufren el hostigamiento de CONAGUA para arrebatarles sus pozos de agua.
· Frente en Defensa de Wirikuta: Amenazado por concesiones mineras a la empresa Firts Magestic en el lugar sagrado de los Wirarikas donde según sus creencias nació el sol.
· Yutatio, Oaxaca: Hostigamiento a comuneros para establecer minas de carbón en sus territorios
· San Andrés Totoltepec, Tlalpan: Despojo al territorio para fomentar el desarrollo urbano.
· Afectados contra las presas en Oaxaca: 120 afectados si se realiza el proyecto de la hidroeléctrica Paso de la reina. Proyecto Cerro de Oro, mini represa hidroeléctrica concesionada a compañías españolas, afectando a pueblos chinantecos que ya fueron reubicados por la construcción de la presa el Temazcal.
· 13 Pueblos de Morelos: Despojo por empresas inmobiliarias, constructoras y mineras.
· San Juan Copala: Desplazamiento forzado de los habitantes de la comunidad por grupos paramilitares.
jueves, 22 de septiembre de 2011
Bartolo
Bartolo siempre estuvo solo, o tal vez siempre estuvo acompañado, según se mire. Bartolo no tenía casa; siempre estuvo en ella, la llevaba consigo. Bartolo no hablaba con nadie, no vio nunca nada. Bartolo leía el universo de una forma totalmente diferente. Bartolo vivía en las calles, siempre vivió ahí. Su madre lo abandonó siendo un niño. Bartolo además de ser huérfano, es sordo y ciego, y como nadie se preocupó jamás en enseñarle a hablar también es mudo. Bartolo es el loco del pueblo, excepto que no está loco, solo ha estado demasiado solo.
Así creció y así aprendió a vivir. Aprendió a leer la ciudad a través de la piel y el tacto. Todo lo percibió únicamente con ese sentido, así que aprendió a leer lo que le decían las paredes, las banquetas, el viento, los postes. Aprendió a escuchar lo que le decían sus poros al abrirse ante el estimulo de los elementos del ambiente.
Nadie más sabe aprehender el mundo a través de sus poros, por eso Bartolo está solo. Está solo en una realidad alterna que es como una isla inaccesible de la cual nadie puede encontrar entrada ni salida alguna. Bartolo tiene una soledad que le entra y le sale por los poros. Una soledad omnipresente que es casi como una muerte. Bartolo está tan solo que pal caso, bien podría estar muerto.
Se trata de una muerte doble. Una muerte falsa que es como estar vivo por dentro y muerto hacia afuera. Su vida es como una prisión, un coma. Una muerte que solo es real al exterior, y que es falsa, porque por dentro Bartolo está vivo. Pero eso nadie más lo sabe. No pueden saberlo.
Por eso Bartolo se hizo amigo de los arboles. Le gusta abrazarlos y acariciar sus ramas con la yema de sus dedos. Le gusta escuchar sus respuestas recorriendo los troncos con la mejilla. Si, Bartolo habla con los arboles, se platican historias del viento y del frio, y los abraza a todos, absolutamente a todos. Luego los suelta y se sienta a sus pies. Puede pasar horas sintiendo los cabellos del pasto ondularse con el viento. También le gusta imaginar las ramas de los arboles con sus hojas girando sobre él. Incluso puede sentir las hojas de los arboles moviéndose sobre de él, a través de las diferentes temperaturas que proyectan las hojas según sea el golpe del sol sobre de ellas.
Bartolo vive en un mundo de texturas y temperaturas: liso, rugoso, rayado, suave, sedoso, granulado, amorfo, picudo, filoso, caliente, helado, tibio, frio y tantos otros intermedios para los cuales la mayoría de las personas no tienen palabras. Bartolo ama la vida con las unas y los dientes, desde las entrañas de algo invisible, inaudible e innombrable. Bartolo ama la vida como nadie, pero la vida es demasiado puta para amar a Bartolo.
La vida es muy puta con Bartolo, y le paga con niños que le ponen obstáculos en su camino para que se tropiece, y con señoras que lo insultan y lo humillan cada vez que pueden, con jóvenes que practican al box con el cuerpo de Bartolo como saco, con señores que le roban la comida que logra conseguir. Pero aun más, con una ciudad que ha crecido tanto y de forma tan inhumana, que un día derribo todos los arboles de las calles, dejando a Bartolo absolutamente solo.
Bartolo trato de seguir adelante, comenzó a abrazar a los postes de luz en un esfuerzo muy grande por amoldarse a las nuevas condiciones. Pero los postes son fríos y no platican. Los postes lo astillan y a veces le dan toques. Sin embargo, las cosas siguieron empeorando cada vez más. Los hombres del lugar fueron llenándose de un odio inmenso, y después de acabar con toda la vida de plantas, ríos, y montañas, empezaron a atacarse unos a otros, en una carnicería absolutamente inútil.
Un día todo exploto. Bartolo dormía cuando el temblor de la tierra lo despertó. Bartolo no podía escuchar nada, pero sabía que algo grande pasaba. Era una guerra diferente a cualquier otra guerra. Todo se estremecía, retumbaba y gruñía desde el interior del suelo. Todo se movía de un lado a otro. Pedazos de ciudad caían al suelo desde lo alto. Se sentía el viento y al mismo tiempo, el calor del fuego expandiéndose en diferentes direcciones. Se trataba de algo diferente, absolutamente diferente. Ya no se trataba simplemente de una guerra de un grupo de personas contra otro grupo de personas.
Esa noche algo paso, algo más grande que todos los presentes. Hartos del ambiente y del maltrato que se había esparcido por toda la ciudad, los edificios despertaron y decidieron poner a los hombres en su lugar. Inmensos edificios se estremecieron y se agitaron de un lado a otro tratado de aplastar a los hombres que día con día los humillaban y los torturaban tratándoles como viles contenedores, materia muerta.
Bartolo no podía entender nada, pero sabía que tenía que salir corriendo de ese lugar inmediatamente. Sin embargo, no era tan fácil. Las calles estaban llenos de escombros y había balas y explosiones a lo largo de toda la ciudad. Hombres y edificios corrían de un lado a otro, tratando de acabar unos con otros, y acabando con todo a su paso.
Bartolo trato de huir a gatas, y paso a paso, palmo a palmo se iba haciendo daño. Hasta que no pudo mas, había quedado atrapado por una valla de inmensos edificios que se tambaleaban a su alrededor. Los edificios golpeaban el suelo con sus gordísimas piernas y se agitaban de un lado a otro, con un ritmo de combate. De pronto, uno de ellos tomo a Bartolo como si fuese una ramita de pasto y lo levanto por los aires, en medio de aquella danza salvaje. Bartolo pensó que sería su final.
Pero no paso nada. Nada malo al menos. Los edificios tambaleantes siguieron bailando un rato más con Bartolo entre sus brazos y después lo colocaron de nuevo en el piso. Se echaron a andar y obligaron a Bartolo a caminar con ellos en medio de una larguísima e insólita procesión de largos edificios haciendo retumbar la tierra a su paso.
Caminaron durante días y noches enteras. Hasta los límites del cansancio de Bartolo. Y cuando finalmente este caía rendido al piso, los edificios se detenían a su alrededor en el lugar en el que caía, y de la nada, se levantaba una grandísima metrópoli a la mitad del campo y ante los ojos incrédulos de viajeros y campesinos.
Otras veces, dependiendo del humor de los edificios, los chicos preferían cargar a Bartolo y continuar caminando durante toda la noche para adelantar la ruta, pues sabían que aquellos pobladores que habían dejado atrás probablemente los estarían siguiendo y había que tratar de confundirlos.
Finalmente, una noche, al punto del amanecer, los edificios decidieron que habían llegado a su destino. De pronto, a la mitad de la marcha, se levanto un gran estremecimiento por toda la procesión, y una euforia grandísima los inundo a todos, obligándolos a correr apresuradamente cuesta arriba de la montaña que se abría a sus ojos. Alguien tomó a Bartolo por los pelos antes de que fuera aplastado por algún pie descuidado y lo llevó agitando cual bandera por entre los brazos de los demás edificios.
No se detuvieron hasta llegar a la cima. Era justo el momento del amanecer. Y si Bartolo hubiera podido ver, habría visto frente a él, un gran mar de cactus y órganos extenderse de forma infinita en aquel valle. Fue un momento muy solemne, en el que los edificios se quedaron en silencio durante un par de minutos en lo que salía el sol. Después interpretaron una de esas danzas tan poco gráciles suyas, en las que se agitaban y golpeaban el suelo, haciendo que todo retumbara a su alrededor.
Y con esa breve danza explicaron a los seres alargados que tenían frente a sí, la historia de lo que había pasado en su pueblo y la razón de su huida. Los cactus escucharon seriamente. Uno de ellos se acerco y tomó a Bartolo, pasando suavemente el borde de una espina sobre su mejilla. Así comenzó todo…
Bartolo nunca necesito una casa porque siempre fue su propia casa. Bartolo nunca necesito ver, ni oír, ni hablar, Bartolo podía leer el mundo como un libro y recorrer sus caminos y sus calles cual hojas. Bartolo nunca estuvo solo, Bartolo siempre tuvo el corazón abierto.
lunes, 29 de agosto de 2011
Los entramados de la cosmovision chuj
Tomemos por un momento a los güipiles de las mujeres como objetos que van más allá de una prenda de abrigo, veámoslos como verdaderamente son, como una forma de congelar por un momento la historia de un pueblo, o tal vez, la visión del mundo que un pueblo tiene. El siguiente texto tiene ese objetivo; intentar dar un vistazo rápido a la cosmovisión chuj a través del güipil de sus mujeres. Y es que si entendemos que desde tiempos precolombinos el güipil ha sido una pieza fundamental en la vida de las mujeres, parte de todo un proceso que va desde el hilado del algodón hasta la fabricación final del diseño, podemos entender entonces el güipil como mucho más que una prenda de vestir. Porque crear un huipil es tomar un pedazo de tela cuadrado y convertirlo en historia, es una forma de expresar lo que entendemos del mundo; un güipil es arte en movimiento. Pero un güipil chuj es como un fractal, como un mándala, con estrellas que se entrelazan y se devoran unas a otra, que se mueven ondulantes, haciéndose grandes y pequeñas, a veces más cerca y otras más lejos.
Estas estrellas, que a primera vista podrían parecer una sola estrella multiplicada hasta el infinito, son el componente principal de este güipil; estas estrellas son las oras. Y las oras son los responsables de todas las cosas del mundo. Las oras son los responsables de los días. Cada día tiene vida, los días son para los chuj, poderes personificados a quienes todos los mayas dirigen sus devociones, ya que su influencia satura cada actividad y cada paso del día. Las oras son los que marcan los tiempos de la vida. Y los tiempos son a su vez, dioses en sucesión.
Algunos de estos oran son buenos, mientras que otros son malos y traviesos; algunos pueden servir para pedir por las cosechas, mientras que otros son días de guardar. Dentro de la cultura chuj existe un ora para cada cosa. Todos los elementos de la tierra tienen su propio ora, y por tanto tienen vida, tienen espíritu. Es precisamente por esta razón, que la naturaleza exige ciertos comportamientos y actitudes hacia ella, y merece respeto. No solo por estar vivía, sino por tener espíritu, y por tanto, ser sagrada, como representación de Creador y Formador.
Los güipiles chujes se componen por estrellas que representan las oras de la portadora. Tres estrellas al frente y tres en la espalda, que indican la ora de su nacimiento, de la fecundación y del futuro. Estas estrellas son a la vez, abrazadas por un fulgor de múltiples colores que representa la sabiduría, pero no la sabiduría individual, sino la sabiduría colectiva; la sabiduría del pueblo, acumulada durante siglos y siglos a través de diferentes ciclos de tiempo y aprendizaje. De esta forma, podría parecer que el conocimiento del pueblo abraza y envuelve, casi protegiendo, al propio individuo representando por sus oras. Pero también, incidiendo en el, haciendo de él, lo que es ahora; el individuo es por lo tanto inimaginable sin el pueblo y viceversa, el fulgor es inconcebible sin estrellas.
Alrededor de los fulgores que a su vez, están alrededor de las estrellas, el hilo va tejiendo ondulaciones que se remontan hasta el origen del universo, al momento de la gran explosión que lo empezó todo. Y a su alrededor, diferentes hilos de todos los matices, se entretejen y danzan entre ellos en un carnaval multicolor; sumergiéndose y desapareciendo por instantes entre el mar de rojo que predomina en el güipil para reaparecer después y proseguir la danza con una nueva pareja. Este rojo que todo lo envuelve, tiene diferentes significados, yendo desde el fuego y la sangre, hasta la tierra. Dentro de ella confluyen el azul por parte del cielo y las aguass el fértil verde, el maíz amarillo, morado, rojo, las nubes blancas… Todos brincando en esta danza vital, entre ondulaciones y fulgores relacionándose entre sí a través de flechas de parentesco y afinidad.
Sin embargo aun hay más. Hasta abajo se encuentran los animales y las flores; las mariposas, el quetzal, el gato, habitando al borde del güipil entre los diferentes matices de verde que imponen las plantas y las flores cultivadas por este pueblo en medio de los paisajes neblinosos que predominan la mayoría del año en las tierras estas. Son estos animales y estas flores, los representantes de los nahuales de la persona portadora.
Por otro lado, en la parte superior del güipil se encuentra una pechera, igualmente colorida e igualmente poblada de círculos concéntricos que parten desde la abertura del cuello hasta el borde de la pechera. Esto representa los pétalos de la flor, que es a final de cuentas, el orgullo de la mujer.
En base a todos estos elementos, el güipil chuj representa esa convergencia entre el cielo y la tierra, través de la concatenación de los elementos que se van envolviendo, que se abrigan unos a otros, tal como abriga la tierra a todo lo que en ella habita, y tal como el güipil abriga a la mujer, que a su vez abriga bajo el güipil, dentro de su vientre, al bebe.
martes, 2 de agosto de 2011
sábado, 30 de julio de 2011
Sobrevivimos
Sobrevivimos a base de paisajes en un pueblo que se desarticula a sí mismo, que parece moverse en sentido contrario al tiempo y se desarma lentamente como si fuese un rompecabezas confundido. Sobrevivimos en un pueblo donde bloque a bloque, piedra a piedra, las casas y las calles se desarticulaban lentamente, pero a la vez, cada vez más rápidamente. Donde los muros y los techos iban colapsando a la par que la maleza y las montañas de escombro crecían alegremente.
Sobrevivimos a base de un constante, un eterno movimiento, en un lugar que avanzaba dulcemente hacia atrás, hacia donde ya no hay tiempo, ni futuro, ni hay nada. Un lugar que iba avanzando alegre o indiferentemente en la cruel carrera para dejar de ser. Un lugar donde hasta las montañas se desarticulaban a sí mismas y colapsaban de afuera hacia adentro, hasta que desaparecían por completo y desperdigaban mares de polvo. Un lugar donde los ríos y los manantiales no se veían más porque huyeron primero cuesta arriba y luego fueron sepultados por las entrañas de las montañas colapsadas. Un lugar donde hasta la gente parecía irse desdoblando hacia atrás. De forma que lo que en un principio fue un pueblo bienaventurado, lleno de niños, se convirtió en un lugar desolado donde lo único que iba naciendo eran más viejos y muertos. Un lugar donde incluso ellos fueron desvaneciéndose también por las veredas y los caminos que, no pudieron devolverlos nunca más a sus hogares porque se devoraron a sí mismos a su paso.
Sobrevivimos a base de poemas en un lugar donde las palabras y los cantos pasaron de ser versos y endecasílabos con ritmo y cadencia, para convertirse en gruñidos y aullidos salvajes, que por fin dieron lugar al silencio más pesado que cayó sobre la tierra. Sobrevivimos en un lugar que se desarticulaba y avanzaba siempre devorándose a sí mismo, a sabiendas de que eventualmente la feroz fauce del tiempo nos hendiría sus dientes a nosotros también para que fuéramos polvo y polvo, átomo de su mismo átomo; silencio de su silencio. Sobrevivimos en medio de la caída y no podíamos dejar de caer.
Llevábamos el fin del mundo con nosotros mismos, llevábamos a la serpiente que lo devoraba y emponzoñaba todo. Vimos cada cosa desvanecerse. Adiós, adiós. Extrañamos y envidiamos esa vida sin nosotros, ya para siempre sin nosotros. Piedra a piedra, palabra a palabra, uno a uno, los vimos irse a todos y a todo por igual. Todo lo que era bueno y puro, o no, todo lo que no era ni bueno ni puro, pero que precisamente por eso representaba un exquisito infierno que nos abrazaba y protegía; todo eso se fue. Vimos desaparecer eso también.
Y al principio no lo comprendimos, nos aferramos, quisimos creer. Convencernos en contra de toda evidencia, de que podíamos creer. Pero poco. Despierten está muerta. Y no, no murió por su propia mano. Murió una suave muerte. Y sin embargo, al fin, una muerte. Murió una suave muerte quizás, caricia a caricia, beso a beso. La fuimos desintegrando. Y es que no, no sabíamos. No podíamos saberlo. No sabíamos entonces, que al tratar de delinearla con las yemas de nuestros dedos al recorrer su cuerpo, no estábamos esculpiendo un futuro, sino desintegrando un presente, disolviéndolo todo en polvo del pasado.
Y besar esos áridos, áridos labios. Un desesperado intento por poseer algo que hace mucho habíamos dejado de ser. ¿Qué es la vida y que es la muerte? Que sutil es la línea entre una y otra. Qué asunto tan difícil de distinguir. Y besar esos áridos, áridos labios, que al sentir nuestro torpe toque se convirtieron en piedra fría y luego en polvo burlón.
No, no sabíamos entonces. No podíamos saberlo. No entonces, ni aun ahora. Aunque desde ese día andamos con la muerte fermentándonos en las ganas, con el amor hacia ella como una lluvia que llevamos con nosotros, ya para siempre, detrás de nuestras pupilas. Comprendimos solo entonces que la muerte no venia nosotros, que el fin del mundo no existía; que la muerte la llevábamos nosotros con nosotros mismos, y que el fin del mundo era nuestro único equipaje, que el fin del mundo era nuestro punto de partida, nuestro destino, nuestro boleto y nuestro transporte.
Nos quedamos un tiempo absolutamente inmóviles, pospuestos ante cualquier evento. Indiferentes a la inercia de un mundo que se iba devorando a sí mismo. Viendo las casas y las calles desarticularse a sí mismas. Viendo los cerros desgajarse, desgajándonos nosotros también, quizá sin saberlo. Y solo entonces, cuando no hubo más, cuando el tiempo lo hubo devorado todo, reaccionamos y nos movimos.
Huimos entonces. Comprendimos que teníamos una herida tan grande que nunca cerraría; y que la única forma de sobrevivir en esta eterna destrucción, en este eterno morir, era mantenernos en constante cambio. Sobrevivimos como perdonando el tiempo. Cambiando siempre, manteniéndonos en un estado constante de estar llegando y estarnos yendo. Con el corazón siempre calculadamente abierto, calculadamente ajeno. Nos movimos entonces, infinitamente, huyendo, corriendo incesantemente, como única forma de hacer las paces con el cambio.
Fue así como llegamos a una montaña. A la montaña que le dio vida a todo y que ahora lo iba absorbiendo todo. Avanzamos por las entrañas de la tierra. Nos supimos solos, al recordar que el fin del mundo lo llevábamos nosotros en nosotros mismos. Presentimos a la gran serpiente que devoraba el tiempo acercarse, y supimos que llegaría pronto. Escuchamos un temblor, un gruñido desde lo más profundo de las entrañas de la tierra. La serpiente se acercaba, el calor de su aliento nos golpeo. Cerramos los ojos.
Sentimos el colapso de la montaña. Y finalmente vimos la luz al final del túnel. Una luz incierta, tímida, temblorosa, que lentamente fue creciendo y acercándose. La luz al final del túnel. Cerramos entonces los ojos. Los abrimos de nuevo y encontramos tus ojos. Descubrimos tu silueta, insinuándose en la oscuridad de la cama; y tanteamos entre las sombras las caricias.
Sobrevivimos en un mundo que se devoraba a sí mismo con tus ojos como único equipaje. Nos abrazamos a ella y sentimos entonces la certeza de la muerte. Nos empapamos una vez más con la oscuridad del túnel, y comprendimos que el calor que creímos era el de tus caricias, era solo la mordida de la serpiente acercándose a nosotros. Sentimos el veneno de la serpiente inundando nuestro cuerpo que se paralizaba y enfriaba...
