Empezar a nombrar las cosas para que el horror o el error del horror no tengan la última palabra. Nombrar las cosas para explicarlas a sí mismas, para que el eco deje de rebotar inútilmente entre estas cuatro paredes del silencio. Tratar de comprender u poco más. Nombrar para empezar a escuchar al otro. Nombrar para provocar respuestas. Nombrar para volver a ser humanos. Nombrar para poner al lenguaje en un estado de emergencia, para poder vivir lo no vivido a través de una apertura del dialogo, provocar a través de la palabra la posibilidad de un nuevo choque que nos obligue a pensar lo no pensado para escribir un futuro distinto desde el presente.
En la Caravana a Juárez recorrimos lo que se ha llamado la cartografía del horror a través de un viaje por un territorio devastado por la violencia. Pero para entender la situación del país no basta con conocer la realidad del Norte, era necesario viajar también al sur para tener la fotografía completa. Así, en un recorrido maratónico recorrimos 3000 km en diez días, a través de los estados de Morelos, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Veracruz y Puebla. Aquí una memoria de los hechos que más me impresionaron.
¿ACAPULCO DORADO?
Nos recibió un Acapulco devastado por la violencia, donde las clases se han suspendido en muchas escuelas, donde los niños ya no pueden estar en la sala ni en ningún lugar de la casa que tenga ventanas con el exterior por el temor de que en cualquier momento una balacera azote el lugar. Nos recibió una gran multitud de estudiantes, maestros y trabajadores del área turística hartos de la situación de su ciudad.
Durante el mitin se realizó un emplazamiento de la gente ahí reunida al gobernador para solucionar la violencia y a entablar un dialogo con la población para buscar una solución, y se convocó a nuevas marchas en caso de que no se realizará dicho dialogo.
También habló una representante de la Policía Comunitaria de la Montaña de Guerrero, dando a conocer sus experiencias de resistencia y reducción de la violencia a partir de la creación de ese grupo comunitario para la protección de las comunidades de la región. En su discurso, la Policía Comunitaria convocó a los presentes en el mitin a recordar y asumir que solo el pueblo defiende y protege al pueblo.
En ese mismo mitin tuvimos nuestra primera aproximación al trabajo del equipo de documentación de casos de la caravana. Ese equipo se encargaba de recopilar los testimonios y las denuncias de víctimas de la violencia, contactándolas con diferentes grupos de apoyo jurídico o psicológico dentro de sus comunidades.
Era un trabajo difícil y sumamente desgarrador, que exigía el suficiente carácter para mantenerse entero mientras escuchabas las historias más escabrosas y las personas que daban el testimonio se echaban a llorar y en ocasiones se lanzaban a tus brazos. A mí me bastó enfrentarme al reto de registrar un caso para saber que no estaba preparada para ese trabajo.
Después del mitin conocimos a un grupo de chicas en huelga de hambre para entrar a la universidad. Llevaban 31 días sin comer y nadie les hacia el menor caso. Habían pasado todo ese tiempo viviendo en el kiosko del parque, solas ante la amenaza de los policías y demás criminales de la zona. Las chicas nos platicaron que habían sido inspiradas por los chicos del Movimiento de Aspirantes Excluidos de la Educación Superior de la zona metropolitana (MAES) y que por eso habían decidido exigir su derecho y ponerse en huelga de hambre. Tanto el Movimiento por la Paz como el MAES, exigieron al gobierno de Guerrero que aceptara a esas jóvenes en la Universidad para que pudieran estar donde debían de estar.

(Foto de Fernando Colin Roque)
OAXACA REBELDE
Empezamos el día con una ceremonia de curación para las víctimas en Monte Albán. Subimos caminando hasta llegar a la explanada del lugar. Ahí realizamos dos círculos, el primero que era el de las víctimas y se encontraba alrededor de un altar, y el segundo que era de todas las demás personas alrededor del primer círculo, conteniendo y respaldando a las víctimas.
Un grupo de sacerdotisas realizaron humaciones con copal a las víctimas y después todos hicimos los saludos a los cinco puntos cardinales: Oriente, norte, poniente, sur y centro. Al norte blanco, para que nos brinde la temperatura que necesitamos para ser fuertes; al poniente rojo donde descansa la noche, para que la oscuridad y los sueños nos iluminen el camino; al sur amarillo, donde viven los pueblos indígenas del sur, hacia donde corre la esperanza; al centro para llenar de todo lo que nos brindan los demás puntos a todas las victimas para que se levanten.
Después caminamos en circulo hacia la izquierda, para recoger el miedo, el dolor, la rabia, la impotencia, la tristeza y toda la oscuridad que llevamos dentro; luego un giro y empezamos a caminar esta vez hacia la derecha, para transformar todo eso en fortaleza, tranquilidad, sabiduría, para construir en ese momento y desde Monte Albán un nuevo país que nos incluya a todos con paz, justicia y dignidad. Terminamos la ceremonia con la comunión a través de los alimentos sagrados; la tortilla, la miel y el mezcal.

El resto del día lo pasamos en la Universidad discutiendo en mesas de trabajo temáticas de Pueblos indígenas y resistencia, Desapariciones forzadas y violencia, represión a movimientos sociales, la prensa y la libertad de expresión, y propuestas ante la violencia. Cada mesa de trabajo redacto un documento que se leyó al finalizar el día.
Yo participe en la mesa de Pueblos Indígenas y comunidades en resistencia donde se realizaron las siguientes denuncias:
· Políticas agrícolas como Maíz para todos y Maíz Oaxaca Mágico, que atentan contra las técnicas tradicionales de cultivo, limitando el área de cultivo para campesinos en beneficio de grandes productores.
· Pueblos Unidos por el Agua: 12 pueblos de los Valles Centrales de Oaxaca que sufren el hostigamiento de CONAGUA para arrebatarles sus pozos de agua.
· Frente en Defensa de Wirikuta: Amenazado por concesiones mineras a la empresa Firts Magestic en el lugar sagrado de los Wirarikas donde según sus creencias nació el sol.
· Yutatio, Oaxaca: Hostigamiento a comuneros para establecer minas de carbón en sus territorios
· San Andrés Totoltepec, Tlalpan: Despojo al territorio para fomentar el desarrollo urbano.
· Afectados contra las presas en Oaxaca: 120 afectados si se realiza el proyecto de la hidroeléctrica Paso de la reina. Proyecto Cerro de Oro, mini represa hidroeléctrica concesionada a compañías españolas, afectando a pueblos chinantecos que ya fueron reubicados por la construcción de la presa el Temazcal.
· 13 Pueblos de Morelos: Despojo por empresas inmobiliarias, constructoras y mineras.
· San Juan Copala: Desplazamiento forzado de los habitantes de la comunidad por grupos paramilitares.
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